Las posibilidades del bambú en el diseño industrial se exploran especialmente a partir de la tacuara, una de las especies más frecuentes en el país

Diario: La Diaria / Sección: Ciudad / Por:  Macarena Langleib

Un portabanner, un cenicero de playa, un exhibidor de fruta, una carpa infantil, percheros, separadores de ambiente, carritos, equipamiento urbano o estructuras efímeras y cartelería como las que se vieron en el Festival Internacional de Innovación Social son algunas de las utilidades de la caña de bambú que se desarrollan en Uruguay.
Sin embargo, lo que más llama la atención es la bicicleta con cuadro de bambú en la que Analaura Antúnez se da el gusto de andar. Como licenciada en Diseño Industrial, la fundadora y directora ejecutiva de Panda, bambú en acción, tenía entre sus objetivos fabricar su propio rodado, algo que logró como fruto de uno de los talleres que propicia para expandir los alcances del material. “Las ventajas de una bicicleta de bambú son, para empezar, que te la podés hacer vos solo, mientras que para soldar una común, de metal, necesitás otros conocimientos. Esto se suma a toda la huella de que sea de bambú: la planta regenera los suelos, capta mucho más dióxido de carbono que cualquier otro árbol… Estás agregando valor sólo con cambiar la materia prima” fundamenta esta emprendedora que se fanatizó con esta gramínea leñosa desde que obtuvo una beca de estudios en China, hace siete años.