Panda Disruptiva

“Lecciones del Bambú: El Diseño Industrial está obsoleto”


En 2017 me lancé al espacio y compartí mis entendimientos participando, con total orgullo, del Disruptive Innovation Festival, evento online organizado por la Fundación Ellen MacArthur.

Como humanoide me he permitido romper ciertas estructuras sobre diversos temas que me han enseñado desde que nací. No nos damos cuenta pero desde que nacemos nos están diciendo “cómo” deben hacerse las cosas, y si hiciéramos caso, no habría espacio para la innovación. Un claro ejemplo es haber estudiado “Diseño Industrial” que por definición viene de la Revolución Industrial, productos en serie, a escala masiva, para “consumidores” -que antes son usuarios, y antes personas-… y tener que desaprender todo eso para poder surfear la ola del futuro que quiere emerger.

Como siempre, todos los cambios fuertes provocan resistencia, y es importante no perder la confianza si uno siente que va por el camino correcto. Aprovecho para citar una gran frase de Gunter Pauli cuando inició su exposición en el America Business Forum realizado en Uruguay hablando de su proyecto de bambú:

Innovaciones Disruptivas introducidas con Amor“.

 

Desde hace ya unos años me crucé con conceptos nuevos para mí como los Proyectos Regenerativos. Ahí tomé consciencia que el bambú es regenerativo en sí mismo y en múltiples dimensiones: como planta funciona para regenerar los suelos, y durante su transformación permite empoderar personas y regenerar vida, permitiendo el desarrollo de microeconomías y la posibilidad de un futuro sostenible para todos.

Hoy concibo esta etapa en mi propósito como una oportunidad para seguir promoviendo y difundiendo el bambú a nuevos niveles de acción, tomando a la Economía Azul como inspiración y a la Economía Circular como camino, desde una aproximación Humana. Este proceso de transformación no habría sido posible de no ser por amigos y colegas que me he ido cruzando en el camino con quienes reflexionamos sobre estos temas y me inspiran día a día. También tengo la dicha de conocer y compartir con referentes como Gunter Pauli, Ken Webster y Ronald Sistek de quienes aprendo constantemente mientras integro diferentes saberes.

Mi alma inquieta no se contentaba con nacer en una cuna de bambú, vivir en China durante dos meses para aprender sobre bambú, ofrecer talleres de bambú para promover su uso y beneficios, fundar ZHÚ, ni diseñar objetos en bambú. En estos años he podido observar los patrones invisibles de mi vida como humanoide en el que el bambú siempre estuvo presente. Algo en mi fibra interior me ha hecho sentir que hay mucho más por hacer y que mi rol no termina ahí. Incluso recuerdo que vengo del futuro y que estoy activando apenas “un par de botones” de los que seguramente veré el fruto en muchísimos años.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]